9 ago. 2016

Arrebatos de un colorado, por Ariel Rioseco






Cómo no voy a estar de malas, carajo,
Si resulta que me pierdo por solo tres días
Y cuando regreso me encuentro con que el
Programa está patas arriba
Y el elenco vaya a saber en qué fiesta
O cantina con la parranda hasta el cuello.

El Chómpiras y el Peterete en fuga
Después de un asalto frustrado.
Solo a estas dos joyas se les podría haber ocurrido
Entrar armados a un asilo de ancianos.
Y a la vieja zorra de Florinda
Que se le antoja irse a Acapulco
Con el ferrocarril parado del Jirafales.
Todo porque me tiré una canita al aire con la rubia
Que da las noticias en GamaVisión.
¡Habrase visto!

Y para colmo de mis males, a la Chilindrina
Se le ocurre quedar embarazada del Chavo del 8.
Recuerdo que cientos de veces le dije al mequetrefe:
«Si te vas a ir de tragos, cabrón,
Deja algo para condones.
Mira que en cada ocasión que te emborrachas
Te da por arrebatos a media luz y donde sea,
No importando el callejón de turno».

Ya con tratar de mantener el orden
En la pantalla me basta y sobra
De cinco a siete cada día.
De botón, ahora mismo tengo que lidiar
Con el panzón de Barriga
Que si no le doy el aumento de sueldo que me pide
Resulta que el muy perla se va del programa
Y del canal.
Ahí mismito donde lo ven,
La semana recién pasada me llamaron
Los ejecutivos del canal
Para la actualización de los contratos permanentes
Y conversar por qué dejo que el cuate de Barriga
Se me suba por el chorro.
Si es que ya parece que el gordo me vio las barbas.

Yo les digo que aquí no pasa nada
Y que está absolutamente bajo control.
Aunque la neta es otra, carnal.
Porque ese gordo bigotudo lo que en verdad quiere
No es sólo un aumento de sueldo
Sino que le dé la licencia
Para tener su propio programa.

Para colmo de colmos, el bolsas de Quico
Viene de noche y se roba de mi tráiler
Mi auténtico Chipote Chillón
Y un frasco de Chiquitolina.
Después, de mañana, me llama como si nada
Y con voz enturbiada para no ser reconocido
Exige rescate en efectivo,
De lo contrario, no sólo hará esto público,
Sino que además enviará a los medios unas fotos
Que también se robó el muy chingado,
En las que aparezco con el chipote
En ciertas posiciones, digamos, comprometedoras.
Aunque sospecho que esto no viene al caso.
Pero es que… me pregunto yo
¿Qué ha sido lo que yo les he hecho
Para que me traten de semejante manera?

Hace unas cuantas horas
Me he enterado que a la Bruja del 71
Le dio por hacerse stripper
Y no a solas ni en silencio,
Sino con comunicado de prensa e invitaciones
A lo que será su debut en las tablas.
Lo tragicómico de todo esto
Es que me pidió que, por favor,
No la corriese del programa,
Que esto del baile lo hace para generarse
Un dinerito extra y que no hay más verdad que esa.

Pero cómo puedo aceptar semejante discurso
Cuando de cinco a siete de la tarde
Ocupamos en la TV todo el espacio infantil.
Y es que muero de la ira con tanto disparate
Que viene y viene, mientras el elenco,
Frescos de raja, se la pasa de parranda en parranda.
Sin ir más lejos, la semana recién pasada
Tuve que hablar de urgencia con mi abogado
Para sacar a Don Ramón de la prefectura de policía
Por ocasionar escándalo en un recinto privado.
¿Habrá visto usted tanto descontrol y locura?
Resulta que al caballero,
Estando en un bar de homosexuales,
Le dio por decir, entre el ron y la ginebra,
Que el presente era el más macho de la barra,
Y que en este país de meros machos
Un gay no tiene cabida…
¡Vaya viendo usted hasta donde hemos caído!
De la gresca que se armó en aquel bar resultaron
Nueve arrestados y cuatro heridos.
Y mi carnal que es de duras fuentes
Se fue de golpes hasta con los gendarmes
En el reclusorio al ingresar en la madrugada.
Estando ya dentro, en medio de las firmas y fotos,
Tomó una escoba y le dio por la cabeza al capitán
Que aparte de no entender nada
Se fue con un ojo en tinta
Y los vidrios de menos en sus lentes oscuros.

Volviendo al problema más grave,
Debo hacer lo que sea para que
La vieja puta de Florinda
Regrese al programa y a mi recámara.
Le diré primero que lo siento,
Y después negaré todo,
Aduciendo que lo que leyó es mentira.
Acto seguido,
Le enviaré flores junto con una invitación a cenar.
Hablaremos de un significativo aumento de sueldo
Y, por supuesto,
Un viaje con todo pagado a Afganistán.
Le sentará muy bien una vueltecita por
Ur de los Caldeos
Y unas fotitos en los castillos de Saddam.
De regreso, prepararé un especial sobre ella
En la TV, con un homenaje soberbio
A su deslumbrante trayectoria.
Le conseguiré algún premio fantasma
Y le regalaré otro departamento en el D.F.
Con todo esto de seguro que la cosa se arregla.

Le diré a la rubia de GamaVision que nos tomemos
Un tiempo mientras la marea baja.
Después de todo,
La fama siempre tiene sus encantos.
Ella sabrá esperar.
Así podré seguir haciéndome el cucho
Hasta la entrega de los premios Oscar
Donde de fijo este año me anoto con al menos dos.
Y asunto arreglado...
¿No contaban con mi astucia, eh?


en Los Arlequines (G0 Ediciones), 2016