22 ene. 2012

Poe por fin se atreve a beberse el mundo de un solo trago, por Albert Compte






La crítica puritana, que empapaba los libros escolares,
tenía entonces portavoces como el doctor Gilfilan,
ministro escocés, ensayista de fama que llegó a la
natural conclusión de que Edgar Allan Poe había
asesinado a su mujer, Virginia, a fin de hallar
inspiración para “El cuervo”. Todavía más: James
Hannay, célebre cronista londinense, abrumado por los
ecos de Criswold, exclamó al aparecer la edición
inglesa de los poemas de Edgar Poe: “¿No hay en
América, como aquí, una ordenanza que prohíba la
entrada de los perros en los cementerios?
Georges Walter



El mundo es un juego cruel entre criaturas estúpidas,
alucinadas, creyéndose no sé qué cosas,
asistiendo a no sé qué actos, acostándose
entre ellas sin demasiado sexo
ni demasiado entusiasmo
ni poco ni mucho orgasmo
y un horizonte de cruces y medias lunas
en llamas recortándose a lo lejos.
¿El mundo? Un globo que gira
y gira como un tango bostoniano
por razones que nadie entiende.
Preferí bebérmelo de un trago.
Pero yo al menos era un genio.




en Al este de Pedralbes, 2000