6 jul. 2011

Balada de las cosas sin importancia, por François Villon






Distingo a las moscas en la leche,
conozco al hombre por su indumentaria,
distingo el buen tiempo del malo,
conozco al manzano por la manzana,
conozco el árbol por la resina,
conozco cuando todo es lo mismo,
distingo al que trabaja o descansa,
conozco todo, salvo a mí mismo.

Conozco al jubón por el cuello,
conozco al monje por el hábito,
conozco al amo por su criado,
distingo cuándo el truhán habla en jerga,
conozco a la monja por el velo,
distingo a los botarates nutridos de crema,
conozco al vino por el tonel,
conozco todo, salvo a mí mismo.

Distingo caballo y mula,
distingo su carga y su peso,
conozco a Beatriz y a Isabel,
conozco la ficha con que se cuenta y suma,
distingo visión de sueño
conozco la herejía de los husitas,
conozco el poder de Roma,
conozco todo, salvo a mí mismo.


Envío

Príncipe: conozco, en suma, todo.
Conozco coloreados y muy pálidos,
conozco la muerte que consume todo,
conozco todo, salvo a mí mismo.