
Vagaba Psiquis divina
a caza de mariposas
cuando en eso, entre unas rosas,
vuelca y se clava una espina.
Por quitarla Amor afina
su ciencia y en vano suda...
Desde ese percance duda
la Diosa del embeleso,
y siempre que brinda un beso
se abre la herida aguda...
en Las pascuas del tiempo, 1902