2 jun. 2010

Deteniendo el terrorismo, deteniendo a Israel, por Cristóbal Zúñiga Espinoza

La Tercera, Chile. 02 de junio, 2010
Extracto






El pasado lunes, Israel demostró una vez más su profundo desinterés con el respeto al derecho internacional y los derechos humanos, al atacar en aguas internacionales una flota cargada con ayuda humanitaria rumbo a la Franja de Gaza. Lamentablemente, este tipo de acciones han sido una constante en el comportamiento israelí hacia el pueblo palestino y demás naciones de la región, lo que necesariamente debe motivar una enérgica respuesta de la comunidad internacional que ponga fin al bloqueo israelí sobre territorios palestinos.

Aprovechándose del respaldo internacional post holocausto, la debilidad de sus vecinos y el ciego respaldo estadounidense, Israel ha sido capaz llevar a cabo políticas de seguridad cada vez más semejantes a las practicadas por exterminadores nazis. Uno de los ejemplos más recientes es el bloqueo ilegal sobre Gaza y las constantes incursiones militares en áreas civiles. Como se esperaba, dicha acción no ha detenido los ataques sobre suelo Israelí, pero sí ha creado condiciones de vida insostenibles para los palestinos forzando a cuatro de cada cinco a vivir de ayuda internacional. Precisamente ese contexto hace que el ataque sobre la flotilla sea tan grave, ya que no sólo agudiza la devastación de un pueblo, sino que hace que el mundo sea aún más inseguro.

Por ello es que detener a Israel y su política de limpieza étnica es fundamental para todos los miembros de la comunidad internacional. Para lograr eso, es necesario convencer el gobierno estadounidense de que el mejor modo de evitar nuevos ataques terroristas es forzar a Israel a la mesa de negociación y lograr la devolución de los territorios ocupados desde 1967. Desafortunadamente las posibilidades de éxito son inciertas, debido a la desconfianza palestina luego de la no implementación de los pactos de Oslo (1993), la negativa del Primer Ministro Netanyahu a detener nuevas colonizaciones, el poderoso lobby pro-Israel y la ascendencia que la causa israelí entre sectores conservadores de la sociedad estadounidense. Si a ello se suma la paranoia estadounidense frente a todo lo que huela a islámico, las posibilidades que Obama decida poner fin a su apoyo irrestricto a Israel son muy menores.

Ahora, la Unión Europea es la única que podría demostrar algún tipo de liderazgo e implementar mayores medidas de presión sobre los Estados Unidos e Israel y así colocar fin a la crisis humanitaria palestina que se agudiza día a día. De lo contrario grupos extremistas continuarán profitando del terrorismo de Estado, y seguiremos viviendo en una sociedad que teme tomar un avión, estar en lugares públicos o hacer un trámite consular.



Nota: Por “limpieza étnica” se entiende la disminución progresiva de una población indeseada por medio del traslado forzoso de la misma. Ejemplos de aquello es el traslado forzoso de miles de palestinos desde Cisjordania a la Franja de Gaza en 2008 y de ese modo abrir espacio para nuevos asentamientos israelíes.