2 jul. 2009

Amor a la violencia..., por Ferdinand de Shariz






Cada gota de sangre derramada
En el espacio eterno de la piel
Que rompe el viento
Que sucumbe al plomo de una bala

Cada gota en el espacio insigne de batallas
Donde el aire torna en putrefacto
Y las aves de rapiña posan garras
Vómitos y picos de hambre y gula

Alza el mando una señal
Brazo erguido indica el fuego
Y la ceniza
Enciende el cálido reguero

Entre la pólvora relega el simple canto
Gritos y uniformes
Avanzando en línea ávidos del gesto
Que indica continuar

Continuar hasta morir o vencer
A la vuelta, la ciudad engalanada
Los clarines tronan hasta el cielo
El baile de los dioses baja hasta el océano

La primera guerra es el camino
Los soldados juntan fuerzas
Se reúnen junto al fuego y sed ante la noche
Se duermen y no duermen

Esperando el ruido de caballos
Como trenes que retumban a las rocas
La tormenta ha comenzado
Y la lluvia cubre el lodo de sus botas

Cruces, sables y el fragor en cada nota
El momento es sagrado
Varios días, o semanas, una vida entera
El sentido está de vuelta

La montaña es ocupada
Todos muertos o expulsados
La bandera cimbra en el escudo
Y entre todos esa represión vacía

La paz
La familia
Los días mueren adosados al escombro
La victoria es también derrota




En Cantos de violencia, 1951