22 mar. 2009

Asesino a sueldo entrega información valiosa, por Javier Martínez de Oca

Para El Clarín de Guanajuato
18.02.2009





El conocido sicario mexicano, don Alcides Monzón de Alcántara, entregó valiosa información, en el interrogatorio efectuado ayer, en dependencias privadas de la corte central, sobre el paradero de su cómplice en el secuestro, y posterior acto de canibalismo, efectuado en contra del señor Andrés Placencia Castro; malogrado el día lunes (9) de la semana recién pasada y engullido en ordenados ritos "cada noche un trozo más", como ha explicado el propio Alcides, desde el mismo lunes hasta el sábado (14). Recordemos que la captura de Monzón se produjo en horas de la tarde del domingo siguiente (15), a metros del lugar de reclusión e ingesta.

Este hecho causó conmoción al interior de las dependencias judiciales, tanto así, que el testimonio logró traspasar las barreras del secreto y del edificio mismo en sólo cuestión de minutos. Monzón de Alcántara no escatimó en detalles, aportando espacios físicos, duraciones de cocción, mejores cortes y adecuados acompañamientos a la hora de servir la cena. "La ensalada de tomates dulces viene bien con bifes extraídos del muslo anterior, todo esto espolvoreado con mostaza de Dijon", agregó sin omitir una sardónica sonrisa.

El asesino por encargo, y ahora también caníbal, dejó entrever que el arrepentimiento no forma parte de su acción y que está dispuesto a aceptar el juicio y posterior sentencia de las leyes mexicanas vigentes. Si bien los datos de Monzón eran veraces, su cómplice no pudo ser arrestado, por lo que sigue prófugo, especulándose que ya a estas alturas, debe ir rumbo a la Argentina, lugar en donde tiene familiares directos. La policia ha dispuesto un importante operativo internacional, con tal de alertar del posible escape del señor cómplice, del que no se ha revelado el nombre públicamente, por razones de seguridad y captura.

Mientras tanto, Monzón de Alcántara continúa con los interrogatorios, mostrando una participación y amabilidad no muy comunes en este tipo de casos. "Sé que me darán perpetua o muerte. En cualquiera de los dos casos, estoy preparado. Viví mi vida como carajos se me dio la gana y moriré en mi ley, con las botas puestas. Sabía que todo esto no podía terminar bien, pero un vicio es un vicio, y hay que respetarlo y respetarse", han sido sus últimas declaraciones.