
Cuando el cuerpo se llena de alegría,
se mueve y se estremece.
El Espíritu de los Vociferantes
se mueve y se estremece.
El Espíritu de los Vociferantes
Sin la urgencia del recuerdo.
No ve,
ni escucha,
ni respira,
ni huele
el áspero aire de la eterna planicie.
en Flamenco es un sueño, 2008