14 jun. 2008

A la morfina

por Julio Verne





Toma, si hiciese falta, doctor, las alas de Mercurio
Para traerme lo más pronto posible tu precioso bálsamo.

Ha llegado el momento de la inyección,
Que, de esta cama infernal, me lleve hacia los cielos.

Gracias, doctor, gracias, que importa que la cura
Ahora se prolongue durante aburridos días.

¡El divino bálsamo esta allí, tan divino que Epicuro
debe haberlo inventado para el uso de los Dioses!

Siento que circula, que me penetra
Del espíritu y del cuerpo un inexplicable bienestar,
es la calma absoluta en la serenidad.

Ah, pínchame cien veces con tu fina aguja
Y te bendeciré cien veces, Santa Morfina,
De la cual Esculapio haya hecho una Divinidad.





1886