25 abr. 2008

En México el 'Poeta Caníbal' seducía a las mujeres con cartas, poemas y flores

por Alejandra Noguez
El Tiempo. 27.10.2007






Soledad Garavito, la madre de Alejandra, (atrás en un portarretratos) dice que el asesino todos los días le regalaba una rosa a su hija.

A José Luis Calva Zepeda, acusado de devorar a su novia Alejandra Galeana, se le suma una investigación por la muerte de una adolescente apodada 'La Jarocha', y otro más. Esta su historia.

"Me enamoré de él, pues era simpático y guapo", afirma con brillo en los ojos Verónica, ex pareja de Calva Zepeda. Ella lo define como "una persona de los más normal, coherente y preparada. No es un señor feo, tiene personalidad y simpatía. ¡Me tenía anonadada!", dice la mujer en entrevista con EL TIEMPO.

Luego de tres días de búsqueda, elementos policíacos encontraron el pasado 8 de octubre el cuerpo sin vida y desmembrado de Alejandra Galeana Garavito en el apartamento que habitaba el también llamado 'Caníbal de la Guerrero'. Ahí mismo, sobre la estufa, hallaron un brazo de la mujer que se cocinaba en agua. Había una pierna en el refrigerador y sobre la mesa, platos con trozos de carne humana y jugo de limón. Aunque Calva Zepeda ha reconocido el homicidio de Alejandra, niega haber comido parte de su cuerpo. Sin embargo, las evidencias que la policía encontró les hacen pensar otra cosa.

Poemas y rosas formaban parte de la estrategia que utilizaba Calva Zepeda para seducir a las mujeres. "Es la ausencia de tu cuerpo que me falta junto a mí. El deseo de atraparte entre mi almohada y sus sueños. Es tu mirada que se clava en mí como lanza de cazador", reza uno de sus escritos.

Verónica, quien no quiso dar más detalles de su identidad, fue la única en ir a visitar al sujeto al hospital, donde hasta el pasado miércoles convalecía tras caer desde el segundo piso del edificio donde vivía, en la colonia Guerrero -un populoso barrio en el centro de Ciudad de México-, al intentar huir de la Justicia. "Sentí feo que nadie lo fuera a ver. Yo no conocí a ese caníbal que dicen, y yo pienso que tiene derecho a que alguien lo visite", respondió Verónica.


Una bestia

En contraste, Soledad Garavito Fernández, madre de Alejandra, calificó al hombre de 40 años como "una bestia": "No tengo palabras con qué describir a este maldito porque no nada más destruyó mi vida, sino la de mis hijos, los hijos de Alejandra (dos, de 9 y 11 años de edad) sus primos y tíos".

Relata que su hija, de 32 años de edad, conoció a Calva Zepeda el pasado 11 de agosto, cuando festejaban el cumpleaños de una de sus hermanas en un bar. "Mira cómo se me queda viendo ese viejo", decía Alejandra a sus acompañantes. Ese día no cruzó palabra con quien en menos de dos meses se convertiría en su asesino.

"Dicen sus compañeras de trabajo que todos los días le regalaba una rosa", añade Soledad, quien aclara que en su familia "a nadie le caía bien". "Soy José Luis Calva Zepeda, escritor, dramaturgo, director y cantante", se presentó el hombre ante a Soledad, quien le proporcionó a EL TIEMPO las cartas y poemas que Calva le dio a su hija.

Alejandra es definida por familiares y amigos como una mujer bondadosa, alegre y trabajadora que, tras divorciarse de un esposo excesivamente celoso y perder a sus hijos, "luchó incansablemente por recuperarlos", según dice su madre, lo cual fue aprovechado por Calva Zepeda para conquistarla.

El doctor Clemente Barragán, especialista en psicología criminal y forense del Hospital Psiquiátrico Dr. Samuel Ramírez Moreno, coincide con esa percepción: "Una mujer que ha pasado por una ruptura está sensible por esa situación y siente cierta desconfianza". De esta manera -continúa- "él debió tener ciertas cualidades para lograr que, en poco tiempo, una persona que viene de una separación se fijara en él".

El doctor Barragán comenta que Calva Zepeda tiene las características de una personalidad psicopática, pues es narcisista y antisocial, sin ser necesariamente solitario. "Más bien no se vinculan de forma afectiva, sino que buscan satisfacer sus propios intereses o necesidades", detalla.

Según conocidos del 'Caníbal de Guerrero', su padre murió cuando él tenía 2 años y en su infancia fue víctima de abandono y golpes de su madre, además de una violación sexual a los 7 años, por parte de un amigo de su hermano.

Días antes de los hechos, Alejandra dio por terminada la relación con Calva, por lo que él amenazó con suicidarse, según cuentan amigas de la víctima.

La alteración psicopática que el asesino presenta, explica Clemente Barragán, produce que, al no confiar en el afecto que le brindan los otros, no le incomode su dolor, pues "solo le importa satisfacer su necesidad". Esto podría explicar, en parte, el por qué y la forma como el criminal asesinó a su pareja.

"Abrázame como trepadora, dile a mi oído lo que no quieres decir; dile mentiras, dile palabras, dile que me amas, enséñame el mar y con él tu profundidad... Después aprieta mi garganta dulcemente con tu cuerpo, con tu aliento o con un beso. Por eso recuérdame que te recuerde... cuando te hayas muerto".