15 mar. 2008

La torre de la grulla amarilla

por Mao Tse-Tung





Anchos, anchos,
por en medio del paisaje fluyen los nueve afluentes.

Honda, honda es la raya que señala de norte a sur.
Confusos en la niebla azul de la bruma y la lluvia,
los montes de la Serpiente y la Tortuga se alzan sobre el agua.

La grulla amarilla ha partido, ¿quién sabe a dónde?
Sólo queda el nido del viajero.

Hago una libación de vino en homenaje al torrente salvaje.
¡La marea de mi corazón se alza como sus olas!