12 oct. 2007

Twin Peaks: La serie que lo cambió todo

por Javier Valencia
Febrero, 2006





“Me interesa saber que se esconde tras las limpias fachadas, tras los visillos de las casas, explorar los recovecos tortuosos de la existencia. Soy como un detective que destapa lo que los demás ocultan. Y es que este mundo de hoy no es un lugar tan maravilloso como dicen. No es el sueño más brillante”.
David Lynch



A través de su agente Tony Krantz, Lynch conoció a Mark Frost, prestigioso guionista y productor de televisión que en su carrera tenía el haber escrito alguno de los episodios más memorables de “Canción Triste de Hill Street". Ambos iban a escribir un guión llamado “Goddess”, basado en una novela de Anthony Summers que relata los siete últimos días de vida de Marilyn Monroe. No llegaron a nada con este proyecto pero sí completaron un guión que quedó a punto de ser producido, “One Saliva Bubble”. En 1988, mientras preparaba nuevos proyectos, David Lynch tuvo una aparición como actor en la película “Zelly y Yo”, que estaba protagonizada por su pareja de entonces, Isabella Rossellini. También rodó un capitulo de la serie “Los Franceses Vistos por...” para la televisión francesa, una serie de cortos que conmemoraban el aniversario del magazine “Figaro”. Fue el único norteamericano en una lista de nombres que incluían a Jean Luc Godard y Werner Herzog. Lynch rodó, en formato video, una pequeña comedia llamada “Le Cowboy et le frenchman”, sobre la llegada de un despistado francés (Pierre Golchan) perseguido por un indio (Michael Horse) a un rancho custodiado por Harry Dean Stanton, Jack Nance y Tracey Walters. Muy disparatado, el segmento es una muestra del sentido del humor mas absurdo e histriónico de Lynch, que explotaría aún más en su telecomedia posterior “En El Aire”.

Lynch y Frost siguieron tanteando proyectos hasta que creyeron dar en el clavo con “The Lemurians”, una serie de televisión sobre una invasión extraterrestre, en clave humorística, que presentaron a la cadena NBC, la cual rechazó el proyecto. Los protagonistas eran unos detectives que, en su búsqueda de presencias de otros mundos viajaban a lo largo y ancho del país con un viejo taxi inglés y disfrazados de músicos de jazz. El siguiente proyecto que tantearon fue un serial sobre el asesinato de una joven en un pequeño pueblo maderero, “South Dakota”, aunque le cambiaron la situación geográfica mas adelante y lo situaron al norte del país, casi en la frontera del Estado de Washington con Canadá. El proyecto tenía el nombre casi definitivo de “Northwest Passage”.


“Durante meses trabajamos en “Twin Peaks” (nombre del pueblo en el que iba a desarrollarse la acción)" -recuerda Mark Frost- "pero no fue hasta que dijimos ‘aparece un cadáver’ que tuvimos un punto por el cual comenzar, no sólo nuestra primera imagen, un enorme misterio. Descubrimos que éste era el cadáver de Laura Palmer, la Reina de la Escuela, la más popular y hermosa del pueblo, envuelta en trabajos caritativos, una excelente estudiante. En la investigación que seguíamos, descubríamos que todo aquello que conocíamos de su vida era cierto, pero también que vivía otro tipo de vida oculta, mucho más oscura y terrible. La serie procede a la exploración de esto, a través de dos detectives que intentan resolver el misterio. Y, haciéndolo, nos da acceso a todas las otras vidas de la gente del pueblo, ya que, literalmente, todos tienen su propio secreto”.

La cadena ABC era por aquellos tiempos la tercera en discordia en EEUU, por detrás de la NBC y la CBS, e intentaba captar nuevas audiencias presentando formatos televisivos arriesgados, por lo que la idea de producir una serie de estas características les pareció muy atractiva. Para preservar su independencia, Lynch y Frost formaron su propia compañía. “La única manera de hacerlo de forma que resultara una manera gratificante era montando nuestra propia compañía de producción, ser los dueños de la serie, y así no tener a los ejecutivos del estudio todo el día encima de nosotros. Fue así como formamos “Lynch & Frost Productions” (Lynch). Sin embargo, la perversa imaginación del director de Montana tuvo que adaptarse al formato televisivo y dejar de lado ejercicios tan macabros como “Terciopelo Azul”. De todas maneras, el pueblo de Twin Peaks es muy semejante al Lumberton de aquélla. Maderero, con una estética que amalgama la entrada en los 90s con el estilo clásico de los 50s (el motorista rebelde, la forma de vestir de algunos personajes, la música de la juke box, siempre con un rock a punto sin nada que ver con la música de actualidad), aunque situado cronológicamente en 1989. [1]

El piloto de la serie comenzó a rodarse el 21 de Febrero de 1989, producido por David Latt. Tenía como protagonistas a Kyle MacLachlan (el Agente Cooper, encargado de resolver el misterio de Laura Palmer, un detective en contra de lo habitual, tranquilo y pacífico, con una intuición sobrenatural que le empujaba a seguir pistas a través de los sueños), Michael Ontkean (actor que había perdido gran parte la popularidad que había ganado gracias a series como “The Rookies” o “La Sangre de Otros”, o películas como “El Castañazo” o “Su Otro Amor”), Piper Laurie (la inolvidable madre de “Carrie”, nominada al Oscar por “El Buscavidas”), Joan Chen (en un papel pensado para Isabella Rosellini, Josie Packard [2]), Jack Nance, Everett McGill, Richard Beymer, Russ Tamblyn (ambos protagonistas de “Wed Side Story”), Peggy Lipton (muy popular en los años 70s en EEUU debido a su papel principal en la serie “The Mod Squad”, y que volvía a la televisión tras varios años de retiro), y un buen montón de actores jóvenes. Como Lynch no estaba muy seguro de su continuidad en la televisión, decidió añadir al episodio piloto original un desenlace distinto en el cual Bob (el fallecido actor Frank Silva), el asesino de Laura Palmer, es asesinado por Mike, el hombre manco (Al Strobel), y 25 años después el Agente Cooper permanece sentado en una habitación roja junto a Laura Palmer (Sheryl Lee) y un hombrecillo bailarín. Esta versión del primer capítulo sería añadida después a la continuidad de la serie en forma de sueño, y fue editado en España en video por Warner con el nombre de “Asesinato en Twin Peaks”. La idea de Lynch era de que si el proyecto no prosperaba, al menos con ese nuevo final podría estrenarlo como película en Europa. Cuando el piloto ya estaba rodado, se notificó que la serie no se iba a llamar “Northwest Passage”, si no que llevaría el definitivo título conocido por todos.

La reacción en los Festivales de Tellunde y Vancouver fue muy positiva y animaron a la cadena a ABC a dar visto bueno a la producción de siete episodios más. David Lynch colaboró en el guión de los tres primeros episodios y dirigió el piloto y el segundo, desarrollando junto a su compinche las tramas de la primera temporada, aunque tuvo que dejar un poco de lado la serie para ocuparse de “Corazón Salvaje” (la cual rodó inmediatamente después del piloto). Mark Frost se encargó del guión y dirigió únicamente el episodio final de esta primera tanda. Caleb Deschanel, Duwayne Dunham (montador que ya había trabajado con Lynch en “Terciopelo Azul”), Tina Rathborne, Lesli Linka Glatter y Tim Hunter rodaron el resto de episodios, dándole un estilo visual muy similar al de Lynch, siguiendo las pautas que éste había marcado.

En Febrero de 1990 se presenta el episodio piloto en el Festival de Montecarlo (lugar de reunión de distintas productoras y representantes de cadenas de diversos países, donde se compran series y se cierran tratos) provocando una positiva reacción general. Un cruce entre “Peyton Place” y “Terciopelo Azul”. Una enredada telaraña de tramas que en vez de aligerarse, se iba a enrollar más y más. Pero el verdadero impacto se produjo el Domingo 8 de Abril de 1990, cuando el canal ABC se decidió a estrenarla.

“No existe nada igual en horario de máxima audiencia, ni en esta tierra de Dios”, fue el entusiasta recibimiento del semanario “Time”. “Televisión de modo brillante”, dijo el “Variety”. “La serie que cambiará todas las series”, fue la elegante respuesta del “Connoiseur”. Una audiencia millonaria (que se vería algo reducida a lo largo de su primera temporada, emitida los jueves en EEUU, al competir con un clásico en ese país como era “Cheers”). Durante las siete semanas siguientes, la pregunta “¿Quién mató a Laura Palmer?” se convertiría en un fenómeno que atravesaría el país de costa a costa.

Al mismo tiempo que rodaban el segundo episodio, Angelo Badalamenti y David Lynch produjeron, a petición de Warner Music, un disco a Julie Cruise, que incluía el tema “Mysteries of Love” de “Terciopelo Azul” y nueve cortes nuevos. De éstos, uno de ellos se haría particularmente famoso, “Falling”, el cual se convirtió en el tema principal de la serie en su versión instrumental y catapultó el éxito del álbum. Cruise se había ganado una cierta popularidad además por aparecer en el episodio piloto cantando la susodicha “Falling” y “The Nightingale”. “Para mucha gente, soy la chica que canta en el bar de motoristas. Ignoran que ‘Floating into the Night’ es anterior a la serie de televisión. ‘Twin Peaks’ ha proporcionado un elemento visual a mis canciones, y eso hace que mi disco sea mas accesible”. El primer indicio de que la serie podría ser un gran negocio fueron las enormes ventas de su banda sonora, compuesta por Angelo Badalamenti para los seis primeros episodios y que incluía, aparte de los dos temas mencionado, otro de Cruise llamado “Into the Night”.

Angelo Balamenti explicaba en 1995 durante su visita al Festival de Gijón el curioso método que tiene David Lynch de hacer que congenien música e imagen. “Me contaba las escenas antes de rodar, para que yo me creara mi propia impresión: un bosque en la noche, un pueblo tranquilo, una muchacha asesinada... Esto ayudó a crear una atmósfera, más que a seguir una acción o un diálogo (...) Podría decirse que mi estilo se desarrolló a partir de las sugerencias de David, de su visión creativa. Curiosamente, esa especie de acercamiento musical, casi minimalista, que hice con Twin Peaks, conectó con gente de todo el mundo”.

Cuando terminó la primera temporada en EEUU, en medio de un masivo “cliffhanger”, con todos los personajes principales en situación de máxima tensión [3]. En España, el éxito fue masivo. Tele 5 emitió los episodios de dos en dos, en bloques de dos horas, excepto el piloto y el último, Madchen Amick (Shelly Johnson, la camarera maltratada por su marido) vino de visita a España y a “disfrutar” de la compañía de los presentadores de Tele 5 por aquel entonces (Laura Valenzuela y toda esa fauna). Los cinco programas emitidos fueron los cinco más vistos de Tele 5 durante 1990. Explotaron el filón emitiendo reportajes y un especial dedicado a “rememorar” los mejores momentos de la serie presentado por José Luis Garci llamado “Las Claves de Twin Peaks”. Los protagonistas y uno de sus creadores empezaron a ser habituales en las revistas (Mark Frost la verdad es que no mucho), en especial Sherilyn Fenn, que con su papel de la medio angelical, medio diabólica, Audrey Horne, se convirtió en la bomba sexual de la serie.

El problema que tuvo “Twin Peaks”, tanto en su país de origen como en el nuestro, y en el resto del mundo, es que la gente se centró, en parte debido a la publicidad de la cadena, en descubrir quién era el asesino de Laura Palmer. James Marshall (James Hurley, el motorista sensible de la serie) recuerda un ejemplo ilustrativo: “Envié una copia de Twin Peaks a mis abuelos como una broma. Son muy conservadores y odian cualquier cosa. Yo pensé que sería divertido recibir una llamada de ellos diciéndome: No entendemos nada, lo encontramos muy ofensivo, y esa mujer con un leño, debería hacernos gracia?. Pero me llamaron y me preguntaron ¿Quién es el asesino, quién es el asesino?”.




Durante la pausa entre una temporada y otra, una vez que se hubo asegurado un acuerdo para filmar una segunda tanda, Twin Peaks recibió catorce nominaciones para los premios Emmy, entre ellos los de mejor serie dramática, dirección, guión, actor y actriz principal y actriz secundaria. De premios importantes no ganaron ni tan solo los relativos a su banda sonora, llevándose sólo dos secundarios (Diseño de Vestuario y Montaje). Hubiera sido un empujón definitivo para elevar a ese “nuevo modo” de hacer televisión y premiar el riesgo y la creatividad, pero los premios fueron entregados a series de tipo más conservador como “La Ley de Los Angeles”. A pesar de que no se produjo ese cambio radical en las mentes de los productores de dramas, al menos sí influyó en otras series posteriores, como “Doctor en Alaska”, “Eeire Indiana”, “Picket Fences”, o la radical “The Kingdom” de Lars Von Trier. Como consolación, la serie se llevó los tres Globos de Oro más importantes referentes a la TV, el de mejor serie de drama, mejor actor (MacLachlan) y actriz secundaria (Laurie).

La fiebre de “Twin Peaks” se tradujo de varias maneras: camisetas, pins, gorras, tazas, tartas de cereza aprobadas por el Agente Cooper... Pero también se elaboró un tipo de “merchandising” tridimensional que permitían seguir el juego de la serie mas allá de la TV. Empezando por los tres libros oficiales, “El Diario de Laura Palmer” (de Jennifer Lynch, hija de David, y editado en España en 1990 por Versal), “Autobiografía del Agente Cooper: Mi Vida, Mis Cintas” (de Scott Frost, hermano de Mark, y editado también por Versal en 1991) y la “Twin Peaks Access Guide” (escrito por varios de los guionistas de la serie, entre ellos Harley Peyton y Tricia Brock, e inédito en España). El primero de ellos se convirtió en un auténtico best-seller y fue muy polémico debido a su oscuro y sexualmente explícito contenido, y estaba un poco mas en la onda de lo que sería la versión cinematográfica de la serie que de lo que había sido la primera tanda de episodios. Otros curiosos lanzamientos fueron una colección de Trading Cards, la cinta de cassette “Diane... the Twin Peaks Tapes of the Agent Cooper”, donde se recopilan las grabaciones del agente del FBI a su secretaria más algunas nuevas grabadas por Kyle MacLachlan para la ocasión (llegó a ganar un premio Grammy por ella, en la categoría de “mejor grabación no musical”), o el libro “A Complete Guide of Twin Peaks”, de Scott Knickelbine, intento de sacar unos dólares a costa de la serie y que se convirtió en una pieza de coleccionista de los fanáticos “peakers” al ser retirado del mercado por estar editado sin licencia de Lynch/Frost Productions.

En un período de actividad frenética para David Lynch, en el cual dirigió el piloto y el tercer episodio de “Twin Peaks” y produjo la serie, realizó “Corazón Salvaje”, “Industrial Symphony nº1”, spots, un videoclip promocional de Chris Isaak (de la canción “Wicked Game”, en el que aparecen imágenes de “Corazón Salvaje”) [5], otro para Julie Cruise (“Falling”, en el que se mezclan imágenes de la cantante con algunas escenas de la serie), y comenzó con la segunda temporada del serial, la cadena Fox contrata a Lynch & Frost Productions para llevar a cabo una serie de “documentales poéticos” sobre la América Profunda. Lynch solo se encarga de la producción, mientras Frost realizaría el episodio piloto. [6]

La segunda parte de “Twin Peaks” da comienzo en EEUU el 30 de Septiembre de 1991 bajo una gran expectación. La serie comienza a tener un toque onírico mucho más destacado que en su etapa anterior, e irá siendo cada vez mayor episodio tras episodio. La audiencia baja ligeramente durante la emisión de los primeros capítulos, pero nada hace presagiar lo que ocurrirá después. En octubre, David Lynch aparece en la portada del semanario “Time”, mientras Johanna Ray recibe el premio Artios (de la Sociedad Americana de Casting) por su trabajo en la serie. Se pone en funcionamiento la “Twin Peaks Hotline” (otra primicia), donde puede llamar cualquiera que quiera enterarse de lo ocurrido en episodios anteriores.

Finalmente, muy presionados por la cadena ABC (Lynch, aunque tuvo desde un primer momento presente quién era el autor del crimen, no quería que se descubriera hasta el definitivo final), se descubre por fin al asesino de Laura Palmer a la altura del séptimo episodio de ese segundo año, en cuarenta y cinco minutos de la televisión más memorable que se haya visto jamás. El último acto del episodio (la muerte de uno de los personajes principales de la serie, realizada de un modo violento y angustioso, sacándole todo el provecho que se puede, mientras en un bar de carretera el Agente Cooper recibe un mensaje críptico por parte del Gigante), quizá sea uno de los mejores de la historia de las series de televisión.

Dos semanas después, con la audiencia más reducida aún debido a la resolución del asesinato, las fiestas navideñas, y la Guerra del Golfo, la serie es trasladada al horario donde se envía a morir a las series televisivas en EEUU: el sábado de noche, donde anteriormente “fallecieron” bajo ese infernal turno clásicos como “St. Elsewhere”, “Cagney y Lacey” o “Luz de Luna”. La audiencia marca un descenso en picada. La cadena ABC, tres semanas después, decide quitarla de antena. Sin noticia de cancelación alguna, lo que ya estaba claro es que no iba a haber tercera temporada, lo que permitiría a Lynch rodar un episodio final con un apocalíptico clímax.

“Sentimos que hay gente ahí fuera que está enamorada de Twin Peaks. Estamos en problemas y necesitamos vuestra ayuda”. Esa fue la petición que hizo David Lynch en la rueda de prensa que concedieron él y Frost el 22 de Febrero de 1991. Todos aquellos que no podían vivir sin su ración semanal de tartas de cerezas, mensajes del espacio exterior y asesinatos truculentos formaron la asociación COOP (Ciudadanos en contra de la cancelación de “Twin Peaks”), y montaron una fuerte campaña para conseguir que la serie volviera a antena, a la que colaboró la edición del periódico “Twin Peaks Gazzette”, boletín mensual de la serie, el cual solo podía conseguirse mediante suscripción y del cual sólo llegaron a aparecer tres números. No se sabe si por la presión del público, o por la amenaza de Lynch de pedir una fuerte indemnización de 82 millones de pesetas (de las de antes) por episodio no emitido, la serie regresa los jueves por la noche. En un divertido spot que se emitió por la televisión estadounidense, el Agente Cooper despierta de una pesadilla y se encuentra a varios de los personajes de la serie (Catherine, Andy y el Enano). La pesadilla era que la serie se emitía la noche de los sábados, pero le tranquilizaban diciéndole que habían vuelto al jueves. Por desgracia, en su “nuevo viejo horario”, la serie apenas levanta cabeza (sólo consigue una ligera mejoría) y es oficialmente cancelada el 25 de Mayo. La fiebre Lynch desaparece tan rápido como apareció, y el último par de episodios, pendientes de emisión, fueron colocados dentro del programa “ABC Monday Night Movie” a modo de telefilme. La serie se despidió con una valentía de la cual no hacía gala casi desde sus primeras horas, con el espectáculo mas tenebroso, surrealista y grotesco mostrado jamás por una serie –con perdón de “El Prisionero”, una influencia reconocida por dos de los guionistas de la serie, Mark Frost y Harley Peyton-. Twin Peaks parecía ya un cadáver.

El día 13 de Febrero (dos días antes de que la ABC decidiera posponer la emisión de los dos últimos capítulos) Lynch firma un contrato de setenta millones de dólares por un lapso de tiempo de siete años en los cuales debería realizar tres películas, con la productora de Frances Boygues, CIBY 2000. La idea de Boygues era la de crear un puente de colaboración entre cineastas europeos y americanos, sueño que no llegaría a ver cumplido debido a su muerte en 1993. Lynch desea por fin poner en marcha su anhelado proyecto “Ronnie Rocket”, pero Spelling Entertainment hace saber su interés al director por la posibilidad de dirigir algún tipo de secuela de “Twin Peaks”, sin las limitaciones del medio televisivo y con muchas mayor libertad. Mark Frost decide no embarcarse en el proyecto, prefiriendo la idea de realizar una continuación de la historia y no una precuela, lo cual era la intención del director de “Mulholland Drive”. Así, con la ayuda de Bob Engels, escribe el guión de “Twin Peaks, Fuego Camina Conmigo”, subtitulado “Teresa Banks y los siete últimos días de Laura Palmer”.

Justo cuando el proyecto empieza a rodar, dos de las estrellas de la serie, Kyle MacLachlan y Sherilyn Fenn, hacen público su deseo de no involucrarse en la precuela. “Supongo que Cooper y yo somos inseparables. Justo cuando pensaba que me había librado de Diane para el resto de mis días, suena el teléfono y me encuentro con David hablando sobre la idea de revisitar Twin Peaks”. MacLachlan finalmente aceptó aunque sólo se comprometió a participar durante cinco días de rodaje, lo que lleva a Lynch y a Engels a rescribir la primera parte del guión e introducir un personaje nuevo, Chester Desmond (cuyos diálogos inicialmente estaban previstos para Cooper en una primera escritura, aunque el enfoque del personaje sea finalmente bastante opuesto), el cual será interpretado por Chris Isaak. Otra que desertó, cuando su presencia estaba casi confirmada, fue Lara Flynn Boyle. Unas versiones indican que fue debido a una sobrecarga de compromisos, otra que durante esa época se había apuntado a la corriente feminista de Hollywood que acusaban a Lynch de misoginia en sus filmes. El papel de Donna Hayward (el director estaba especialmente interesado en que todos los actores fueran los mismos o no incluirlos en el filme, aunque la presencia de la mejor amiga de Laura Palmer era imprescindible) fue a parar a manos de Moira Kelly, la cual crea una nueva Donna, aunque se pierda un poco de “magia”, como suele suceder siempre en estos casos. La cantidad de personajes que había en la serie obligó a hacer unos cuantos recortes. “Hubo varias razones para suprimirlos. Algunos incluso fueron filmados, pero al hacer el montaje, nos dimos cuenta de que no quedaban demasiado bien dentro del contexto de la película. Otros ya fueron eliminados desde el primer momento en que se empezó a escribir el guión. Fue bastante triste, pero en realidad, los personajes eliminados no tenían ningún peso en los últimos días de vida de Laura Palmer” (Lynch, en la conferencia de prensa de Cannes en 1992). También se introdujeron nuevos personajes y nuevas tramas, como el ya mencionado Desmond y su repentina desaparición, el intrigante espectro interpretado por David Bowie (al cual se le promocionó bastante como “su retorno al cine”, cuando su aparición en pantalla no llega a los dos minutos), el asesinato del policía Cliff Howard (Rick Aiello) a manos de Bobby Briggs (Dana Ashbrook), Sam Stanley (Kiefer Sutherland) y el significado de la Rosa Azul... Todo esto pareció crearse con la intención de ir desarrollándose en futuros films de la serie que casi con toda probabilidad jamás llegarán a producirse.

La historia de la película da inicio un año antes de los eventos narrados en la serie. Gordon Cole (David Lynch), supervisor regional del FBI, se pone en contacto con los Agentes Desmond y Stanley para que investiguen el asesinato de Teresa Banks (Pamela Gidley), una camarera drogadicta sin familia ni amigos conocidos, un caso en apariencia sin importancia para los federales hasta que Gordon muestra a Desmond una Rosa Azul, un código secreto del FBI que induce a pensar en fuerzas sobrenaturales. Deer Meadow, el pueblo al que viajan, es como una versión distorsionada de Twin Peaks. Todas las pistas conducen a un callejón sin salida, y Desmond desaparece sin dejar rastro, al mismo tiempo que en Philadelphia el agente largamente desaparecido Phillip Jeffries (Bowie) aparece y desaparece tras dejar un mensaje indescifrable. Todo esto hará que se ponga sobre el caso el Agente Cooper.

Un año mas tarde, Laura Palmer (Sheryl Lee), durante su última semana de vida, se verá envuelta en fiestas salvajes, tráfico de drogas, orgías, romances y un asesinato, bajo la estricta presencia de su padre Leland (Ray Wise). Un ser, de nombre Bob (Frank Silva), pretende a su vez poseerla, y ante la imposibilidad de hacerse con su cuerpo y mente tomará medidas drásticas.

La Premiere mundial del film se hizo en el Festival de Cannes de 1992. Hubo dos tipos de reacciones, como suele ser habitual con las películas de Lynch, aunque en este caso las negativas superaron a las positivas (y es que desde mucho antes de su estreno una parte de la crítica ya acusaba a Lynch de explotar un filón agotado y de venderse al dinero de Boygues). Después de la proyección, Lynch se dirigió a la sala de prensa entre silbidos y abucheos, aunque logró ganarse unos cuantos aplausos al responder a la pregunta “Está usted jugando con las ideas de familia y de conciencia social. ¿Está atacando al Sueño Americano?”. “No”, respondió, “he intentado contar la historia de Teresa Banks y los últimos días de Laura Palmer”. Inmediatamente después, la película se estrenó en Japón, donde se convirtió en un auténtico bombazo en taquilla. Allí los clubs de fans no se reunían de un modo corriente al estilo occidental, sino que simulaban el entierro de Laura Palmer. “Vinieron y tiraron flores sobre el ataúd, y ahí estaba un muñeco de cera con mi cuerpo. Es una de las cosas más raras que recuerdo haber visto en mi vida”. (Sheryl Lee).

Pero se estrelló en taquilla en Estados Unidos, no llegando a recaudar ni la mitad de lo que había costado, y su travesía por Europa fue idéntica, salvo en Gran Bretaña donde si consiguió un cierto éxito. En España ni siquiera llegó a estrenarse [7]. A pesar de todo su actividad no se detuvo, rodando un spot para el LP de Michael Jackson “Dangerous”, y se acercó a Valencia a presentar la exposición que le habían preparado en la Sala Parpalló. “Me volví loco. Sólo estuve un día, pero me habría gustado quedarme años. Los españoles son lo más creativo del mundo, muy surrealistas. Yo jamás había terminado de comer a las seis de la tarde, ni empezado a cenar a la una de la madrugada. Y todo el mundo llevaba dos o tres puros en el bolsillo, así que estuvimos fumando toda la noche”.



Notas

[1] “El Diario Secreto de Laura Palmer”, escrito por Jennifer Lynch, situaba los acontecimientos sucedidos en la serie en 1990, si bien el resto de publicaciones oficiales sobre el tema lo hacían en 1989.

[2] Si bien en el guión original del episodio piloto el personaje era de origen italiano y no asiático, y respondía al nombre de Giovanna “Jo” Pasqualini Packard.

[3] Ojo que van con SPOILER: La situación mas famosa de máxima intriga de ese episodio final fueron los disparos recibidos por el Agente Cooper, en un intento de crear otro tipo de misterio obsesivo para la segunda tanda al estilo del archifamoso “¿Quién disparó a J.R.?” de Dallas. Sin embargo no funcionó, primero porque esa parte de la trama fue poco tocada, y segundo por que la mayoría de espectadores asumieron que el asesino de Laura y la persona que disparó al enviado del FBI eran la misma persona, por cierto erróneamente.

[4] Otros ganadores ilustres en esta categoría han sido Gillian Anderson, de “Expediente X”, por una colección de grabaciones de cuentos infantiles, o el ex presidente de EEUU, Bill Clinton.

[5] No confundir con otro videoclip del mismo tema en el que aparece Isaac retozando en la playa con la top model Helena Christiansen, el cual fue dirigido por Herb Ritts.

[6] “Crónicas Americanas” ha sido en España emitida en dos ocasiones por TV2, y uno de sus episodios, “Hugh Heffner: Once Upon a Time”, sobre la vida del creador de “Playboy”, dirigido por Robert Health, conoció estreno en algunas salas cinematográficas de EEUU en una versión mas larga que la televisada.

[7] En Abril de 1993 la prensa especializada se hizo eco de su estreno, pero no llegó a suceder. Al año siguiente CIC Video anunció su aparición con el título de “Twin Peaks: La Película”, e incluso llegaron a verse fotos promocionales de la carátula, pero esta edición también quedó en agua de borrajas. No fue hasta 1997 que fue emitida en primicia por Canal Plus dentro de un especial dedicado a la obra de Lynch.