19 ago. 2007

Motel Clase B

por Patricio Navia






tu abrazo beso una caricia
tu mirada clandestina un cálido deseo

tu mano aferrándose
firme y oscilante, te sientas sobre mí,
a horcajadas,
luces brillas y lubricas
bajo ardientes gritos de sudor

me reflejo en el suave canto de tus formas
el redondo y blanco culo que me ofreces,
y te abres a ti misma,
te lo insertas,
ya jadeas, ya susurras

mágico abandono
de súbito y fugaz consuelo,
cántame y oblígame,
amárrame, golpéame,
grítame guarradas, caliéntame hasta el sol
que incluyo a fuerza entre tus nalgas

casi cercenadas y rodeadas
por tu frío anillo

no podría aseverar este romance
ni tu luz que invoca a los maestros de la antigüedad
ni tu frase armada así a la rápida

entre más lamentos,
concordantes,
de un adiós que no debió ser dicho