11 ago. 2019

Para mirarte mejor, por Juan Armando Epple





Aunque te aceche con las mismas ansias, rondando siempre tu esquina, hoy no podríamos reconocernos como antes. Tú ya no usas esa capita roja que causaba revuelos cuando pasabas por la feria del Parque Forestal, hojeando libros o admirando cuadros, y yo no me atrevo ni a sonreírte, con esta boca desdentada.



en Para leerte mejor, 2010











11 feb. 2019

Pájaros azules en la primavera, por Philip Kundera





1. Veo tu silencio oportuno, tu distancia; también tu performance habitual, entremezclada, confusa, llena de tabúes. Veo tu saludo lejano, desde lugares conocidos, habituales, mancillados ahora por una promesa insatisfecha. Jamás te gustó ocupar un lugar anexo, fuiste el personaje torpe de una historia que jamás termina, ni siquiera en este impreciso gesto de escribir un mensaje enmascarado, encriptado en miles de visiones crepusculares, a la vez bellas e ignorantes. La ira se transforma en dolor, en calor, en piedras filosas que hieren los pies junto a otras que brillan transparentes.

2. No he vuelto a ir desde entonces. Iré en el próximo verano. Caminaré, recorreré, usaré la misma pieza de hotel, una ventana al sur, una ventana al mar. De seguro recordaré esa noche de tormenta en que las ventanas golpearon los postigos y la furia rompió y unió aquellos cuerpos sudorosos y desnudos, en unión total, limpia por única vez, sin futuro ni pasado.

3. Veo tu foto nuevamente. No apareces tú, sino un paisaje boscoso, lleno de piedras circundantes. Pienso en tu mano apretando un retórico gatillo. En esa noche, la última... En tu sentimiento oscuro, aún hoy, repasando cada detalle, la llamada de mañana, la discusión, el viaje, el alejamiento que posibilitó nuestra momentánea compañía. Recuerdo mi sensación de expulsar la saliva amarga que provoca el contacto con un ser de alma negra que pugna por aparentar transparencia. Tres o cuatro días de dormir juntos, de caminar y bromear frente al bosque eterno, incandescente, de un paraíso en ruinas. Lo demás es obvio, un viaje de regreso a la ciudad, un amanecer distante, una despedida fría que ambos supimos definitiva apenas nos separamos.

4. Esta canción la adelanto, es insoportable.

5. Es solo una foto, una canción, expuestas el mismo día. Una foto es una canción sin movimiento, dice un párrafo de sabiduría árabe. Contrario al verso clásico, a mí no me es fácil olvidar. Un gesto de cariño, un acto de traición, una noche en el desierto, con sabor a sal, arena y tormenta. Alejado un centenar de metros grito al cielo mientras los rayos caen. No quiero volver a la ciudad, tampoco a ella. Este fue el inicio y el final de aquellas páginas ajadas por el más certero de los jueces, el tiempo.

6. Desde esta cima de montaña observo el hábito pequeño, allá abajo, apenas visible. Es tiempo de permanecer en la altura, en este vuelo ingrávido, lleno de matices y sinceros afectos. Casi he olvidado la traición. Casi la he olvidado a ella... Soy feliz acá. Es todo cuanto hay que decir.



en Veintiséis relatos sin final, 1976











31 ene. 2019

Pieza estudio, de Cecilia Gajardo





Hay cosas que se meten en mi cama
con las migas de pan acumuladas en años
que raspan mis piernas
junto con las aureolas de saliva
que dejan un aire ácido
junto al control remoto
que se esconde en las frazadas
burlándose de mí por no poder encontrarlo
con algunos calcetines en el extremo del colchón
acumulados hace años.
Veo realitys
y miro hacia el techo
buscando una cámara
para dar señas
y me saquen de la cama.



en Piel verano, 2017











3 ene. 2019

Luis, de Mauricio Redolés





La certeza de poder abrazarte vivo
sabiendo que tu cuerpo no es otro que la luz de Ovalle.
Desde que comienzas a morir
            odio a los mediocres cantantes populares.
Fuiste quizás un tipo de blues universal del Limarí.
Fueron doce los años de ausencia para encontrarte
conejo asustadizo por el fascismo
tus manitas llenas de hierbas.
Deambulabas por los pasillos
bajabas la vista ante mi estatura.
Hiciste de la pobreza algo pobre
una lluvia juliana delgada pa dársela brava
            al hijo recuperado.
Luego podíai marcharte inventando el vino que no conocí.

Hoy
eres el pianista inalcanzable a orillas de la autopista.



en El estilo de mis matemáticas (Antología), 2017












28 sep. 2018

Hans Pozo Blues, de Clemente Riedemann





Hans Pozo ha desaparecido. Nadie lo puede encontrar. Era un chico quitado de bulla que robaba para comer. Y a veces para comprar droga, ¿quién se lo podrá reprochar? Han encontrado sus manos en la basura de un callejón. No tenía huellas digitales, ni rastros de quien las cortó. Pero su dedo índice apuntaba directo a la ciudad. Es el lugar donde vivimos, uno de nosotros lo mató.

            Era huérfano, no tenía amigos.
            A merced de todos,
            ayudado por nadie,
Hans Pozo ha desaparecido.

Ayer desenterraron su cabeza bajo un matorral. Pero no tenía rostro, ni lengua, ni paladar. Se los comieron los perros, tuvieron tiempo demás. Pero su nariz apuntaba a la ciudad que lo parió. Las máquinas de hacer dinero no paraban de foliar. Por ahí apareció una pierna y la otra un poco más allá, como arrancándose a solas para ya no sufrir más.

Era huérfano, no tenía amigos.
            A merced de todos,
            ayudado por nadie,
Hans Pozo ha desaparecido.

Dirás que es un caso oscuro sobre el que no cabe hablar, pero era uno de los nuestros a quien dejamos matar. Algún día regresará en sueños en busca de la verdad. ¿Qué le diremos entonces? ¿Qué le olvidamos sin más? Hans Pozo ha desaparecido, nadie se quiere acordar. Ojalá que su alma se haya podido salvar y que no haya más chicos muertos, botados por la ciudad.

Era huérfano, no tenía amigos.
            A merced de todos,
            ayudado por nadie,
Hans Pozo ha desaparecido.



en Riedemann Blues, 2017












11 ago. 2018

Anestesiados, de Carlos Almonte





Caídos en la luz de un crepúsculo agitado
sueñas con arcaidos y dementes que
de vez en cuando
realizan gestas imposibles de entender
o realizar.

Acariciar figuras de piedra
un terciopelo que se extiende
sombreros transparentes
o sencillos cuerpos que se desvanecen.

Acariciar la luz de un invierno que se extingue.

Es acariciar una palabra
finalmente una palabra que se extingue
por sí sola.



en Flamenco es un sueño, 2008

Libros La Calabaza del Diablo













6 jul. 2018

La casa de Mingus, de Martín Cinzano



 

 
Explicar algo a alguien es,
en primer lugar, demostrarle que no
puede comprenderlo por sí mismo.
J. Rancière


nos acostumbramos de a poquito a las fórmulas
tener una casa
es una manera ingrata de decirlo
ir a comprar fruta caminar kilómetros
buscando desesperados una botella de ron
o la casa de Mingus
junto a un perro gris como el culo de la vida

ese perro gris
ese perro flaco y gris
siempre traerá un regalo para ti
un pedazo de plástico
la señal de la bancarrota
una postal carcomida
de la casa a la que nunca entraremos

pero nunca te regalará un poema
un poema no
porque un poema es un pésimo regalo
porque un poema es indigno
como una explicación e indigno
de ese perro gris
de ese perro flaco y gris
que se nos ha muerto en Cuernavaca



en Yo ya (G0 Ediciones), 2016










7 feb. 2018

Minimalism (Minimalismo). Reseña de Aníbal Escanciero-Johns




 
Misimalism: A documentary about the important things... es el nombre completo de este documental que narra un punto de visto relacionado con un estilo de vida simple, desprovisto de la mayor parte de las cosas. "Vivir con lo esencial". "Vivir con lo necesario". Son tópicos que repiten, demasiado frecuentemente, estos dos amigos que, de un momento a otro, y cansados del consumismo y de ganar dinero y de tanta infelicidad, deciden ser felices liberándose de prácticamente todos los bienes materiales. De este modo, aseguran, las personas se liberan del estrés, de las preocupaciones, de la infelicidad, en definitiva. Una máxima del tipo: "Si no tienes nada, no puede causarte problemas", o algo así. Recorren el país dando charlas y ganando dinero por la venta de los libros; dinero que, seguramente, no gastarán en nada (para que no les cause problemas). Quizás, solo en gasolina para ir de pueblo en pueblo predicando el evangelio de la desposesión. Porque algo de eso tiene este documental que parece confundir un medio con una finalidad: okey, me deshago de las cosas... ¿y ahora qué? ¿Me dedico a dar el mensaje del Minimalismo de ciudad en ciudad? 

Con todo, el documental logra momentos interesantes, como el concepto Tiny House (ejemplificado gráficamente más abajo), o el de los creadores de Lifeedited, que se relaciona, más que con no tener cosas, con un respeto por el ambiente y por la eficiencia de espacio. El resto de los entrevistados, incluyendo al par protagonista, son más bien del tipo “Yo era así, hasta que vi la luz” (por supuesto, todos han publicado un libro relatando su experiencia). Y es justamente ese aire “canuto” el que vuelve un tanto insoportable la visión de este film, así como la falta de sustancia. Finalmente, ¿por qué es malo tener cosas? Supuestamente porque no las necesitamos, pero... ¿y si las necesitamos? ¿Quién define lo que necesito y lo que no? ¿Necesito realmente una televisión, libros, una radio? O... una vez que nos deshacemos de todo, ¿a qué nos dedicamos? Porque, obviamente, no todos podemos ser predicadores del evangelio Minimalista. La verdad es que uno ve el documental, la vida por la que optaron estos dos sujetos, y no provoca ni la más mínima gana de tener algo de eso: ¿predicar un evangelio desorientado ante un par de tipos desorientados? Thanks, but no thanks. 

Debo ser de los atrapados por el sistema, porque creo que llevar una vida sin bienes y sin propósito me parece igual o más vacía que una vida con bienes y ningún propósito. Es matemática simple. Como matemática fue la decisión de ver este documental hasta el final, ya que alrededor del primer tercio, el mensaje de los entrevistados comienza a repetirse, y hacia cumplida la primera mitad esto aburre de manera descomunal.

No le recomendaría este documental a nadie, salvo que esté endeudado y sea comprador compulsivo (quizás ni siquiera a él).



Calificaciones
Rotten tomatoes: 3,3/5
IMDB: 6,7/10
Nuestra calificación: 3,1/7




Minimalism
(Minimalismo)
Director: Matt D’Avella, 2016
78 minutos





25 ene. 2018

Peter and the Farm (Pedro y la granja). Reseña de Philip Kundera




 
La historia comienza de mañana, un camino arbolado, vegetación abundante y un clima fresco. Vemos la vida de un campesino (Peter Durring) eso ya lo sabemos desde el título, la rutina de soledad, silencio y tranquilidad. De pronto, su afable fisonomía (de carácter errático y, finalmente, mucho menos afable), irrumpe en la escena para dar gritos estertóricos con los que llama a las ovejas.

Es un paisaje idílico, suaves praderas, animales (ovejas, cerdos, vacas, un perro), una vida solitaria, un anciano gruñón que acepta compartir su vida, su día a día, en el que vemos muertes de animales, borracheras y amenazas de suicidio. En Mile Hill Farm (así se llama la granja del anciano) se reúne el ánimo delimitado de un documental también certero. Sin ningún aspaviento retórico, se muestra una historia mínima, que nos envuelve entre la belleza de las imágenes, la crudeza y verdad de éstas y la intensidad de vida del anciano. Hay momentos notables, como la muerte de un coyote, la historia de su mano menos hábil o su relato de cómo y dónde fueron concebidos cada uno de sus hijos.

Sin entrar en mayores detalles, solo diremos que el documental engancha desde un comienzo, se deja ver tranquilamente y llega a emocionarnos, e, incluso, a conmocionarnos. Otorga, en silencio, mayor satisfacción que otros relatos con historias de interés masivo o con mayores efectismos. Acá el asunto es real y se nota.

Definitivamente recomendable.


Calificaciones

7,1/10 (Rotten Tomatoes)

7,4/10 (IMDB)

Nuestra calificación: 6,1/7,0



Peter and the Farm

(Pedro y la granja)

Director: Tony Stone, 2016

91 minutos







1 dic. 2017

Yo ya, de Franklin Goycoolea





Yo ya, yo ya, decía Jaspers
al depositar las cartas en la mesa
La mesa está puesta
La estrella en tu esperanza
Tu reina de copas está latente
y la tentación
y la caída

El amor no es una caída
es un revoloteo inmenso
sobre un abismo que se aísla

Más allá de la tentación
de las cunetas
de los caminos
Se transforma en un conquistador
de todos los tesoros: Zaratustra



en ¡Flash!, G0 Ediciones 2017

Fotografía: Franklin Goycoolea